sábado, 18 de junio de 2011

Día E

Yo no podría elegir tan solo una.


Si abriese el diccionario por la A, me decantaría por abrazo o arrullo; si lo hiciera por la V, por vida... y cómo olvidarse de la M y sus melodías, melancolías y murmullos. La LL me trae lluvia y la C calor y calma.


Si dejara volar las hojas del otoño, me hamaquearía por cualquiera de la aparentemente muda H: hijo, hilo, húmero, hálito. Incluso la Ñ como inicial me define, durante algún estado de ánimo vago, con precisión: ñoña.


No obstante, ya que insistís, reduzco los puñados de mis preferecias a dos gotitas... elegid la que más os guste: felicidad y nosotros.

viernes, 10 de junio de 2011

Aquí no pasa nada, nunca suceden cosas reseñables. En esta habitación hueca en la que tú aparecías cada tarde no resta más que el humo de un incendio sin hoguera.


Yo.