sábado, 18 de junio de 2011

Día E

Yo no podría elegir tan solo una.


Si abriese el diccionario por la A, me decantaría por abrazo o arrullo; si lo hiciera por la V, por vida... y cómo olvidarse de la M y sus melodías, melancolías y murmullos. La LL me trae lluvia y la C calor y calma.


Si dejara volar las hojas del otoño, me hamaquearía por cualquiera de la aparentemente muda H: hijo, hilo, húmero, hálito. Incluso la Ñ como inicial me define, durante algún estado de ánimo vago, con precisión: ñoña.


No obstante, ya que insistís, reduzco los puñados de mis preferecias a dos gotitas... elegid la que más os guste: felicidad y nosotros.

viernes, 10 de junio de 2011

Aquí no pasa nada, nunca suceden cosas reseñables. En esta habitación hueca en la que tú aparecías cada tarde no resta más que el humo de un incendio sin hoguera.


Yo.



martes, 5 de abril de 2011

Contradicción estética

Soy alérgica: desde pequeña, ese es mi rasgo más contradictorio. ¿Cómo es posible que me hieran las flores, a mí que vivo entre humos, ondas y ruido? La vida en estado puro me hace daño, me inunda cada poro de la piel, me colma los pulmones y me abandona durante meses, congestionada y afónica.


Me paso semanas enteras sumida en la mudez y cuando recupero las palabras, vuelvo a preguntarme a quién le pertenece la voz que de mí escuchan los demás.










alloverbabyblue

domingo, 13 de febrero de 2011

Conocer, no conocer

No llegué a conocer a ninguno de mis abuelos. Es un curioso tipo de orfandad: mi madre era muy mayor cuando me tuvo, y más todavía lo era su segundo marido, que es mi padre.
Tengo muchas fotografías suyas, de los cuatro, juntos y por separado, de novios, de casados y de viudos. En algunas aparecen con mis hermanastros, con mis padres o con algún tío, y siento un frío extraño bajo los párpados; todos se parecen a mí, impresos con el gesto siempre alegre, pero ninguno es yo y yo no soy ninguno. Siempre me quedo fuera de la combinatoria.
Casi lloro hielo.
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Vuelve a llover, ¿os habéis fijado? Se me acaba el entretenimiento de la calle. Y el temario parece crecer a medida que lo recorro. Es el desierto en mitad de febrero. Y lo que queda.
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Ni Peter O'Toole.

lunes, 7 de febrero de 2011

Insomnio dibujado

Al más profundo fondo de la noche, las luces de las casas forman un innumerable código de barras.
Cada punto en la fachada mide y tasa un insomnio. El de mi escritorio, blanco y fluorescente, me empuja más allá del desánimo, pero nunca soy la última en fundirlo a negro.

martes, 1 de febrero de 2011

De noche

Últimamente estudio mucho por la noche (hasta las tres o las cuatro de la madrugada). Eso me permite ser una sigilosa espía de mis vecinos. Ahora sé por qué no conocía al hombre de al lado: sin duda trabaja en un turno imposible, a la sombra de alguna cadena o al volante de un búho; hay quien baja al perro más allá de las doce, y quien vuelve del bar después de la ficticia prórroga del partido. También sé que los viernes y los sábados las chicas del quinto llegan del brazo de sus novios y que se entretienen mucho en el portal con ellos... yo no sé qué harán...
Ayer una mujer de unos cuarenta y cinco, completamente borracha y al borde del llanto, cruzó la calle. No vive en mi bloque, pero la conozco de vista. Hablaba sola y se tambaleaba, pero no se había perdido. Volvía a casa desde la desolación.

jueves, 27 de enero de 2011

Las diez y media, y parece que no haya amanecido aún

Después del frío, ha llegado la lluvia. Las calles parecen un espejo sin luz: habrá que iluminarlas de mirada.

domingo, 23 de enero de 2011

Goma de borrar

Me gustaría que la tristeza fuese a lápiz.

domingo, 2 de enero de 2011

¿Qué os habéis propuesto para el año nuevo?

Yo, casi sepultada por los mantecados, las marquesitas y los polvorones, empapada de chupitos y cava, me he propuesto ser feliz. Con MAYÚSCULAS, FELIZ.
Pero no quiero hacerlo como se determina una a ir al gimnasio o a dejar el tabaco. No: yo quiero que sea poco a poco, sin envoltorios, con la naturalidad de lo que se necesita tanto como el aire.
Feliz, feliz y feliz, tacita a tacita: lo mismo deseo para todos vosotros, sea lo que sea lo que hayáis pedido para 2011 en primer lugar.
¡Besos!