martes, 5 de abril de 2011

Contradicción estética

Soy alérgica: desde pequeña, ese es mi rasgo más contradictorio. ¿Cómo es posible que me hieran las flores, a mí que vivo entre humos, ondas y ruido? La vida en estado puro me hace daño, me inunda cada poro de la piel, me colma los pulmones y me abandona durante meses, congestionada y afónica.


Me paso semanas enteras sumida en la mudez y cuando recupero las palabras, vuelvo a preguntarme a quién le pertenece la voz que de mí escuchan los demás.










alloverbabyblue

1 comentario:

Amparo dijo...

Me encanta este escrito, destila una melancolía bellísima.
Es una paradoja que el humo no dañe y las flores sí, como dices, o no: quizá una delicada muestra de sensibilidad.

Saludos