lunes, 7 de febrero de 2011

Insomnio dibujado

Al más profundo fondo de la noche, las luces de las casas forman un innumerable código de barras.
Cada punto en la fachada mide y tasa un insomnio. El de mi escritorio, blanco y fluorescente, me empuja más allá del desánimo, pero nunca soy la última en fundirlo a negro.